¿Qué diferencia hay entre un diamante y un brillante?. Aunque la respuesta parece bastante sencilla, esta misma pregunta se siguen haciendo miles de personas todos los días. Teniendo en cuenta que estamos hablando de una de las cosas más preciadas que podemos encontrar en este mundo, toda la información al respecto que podamos ofrecer para responder a esta pregunta, es poca.

Por lo tanto, vamos a intentar aclarar la diferencia entre Diamante y brillante, y representar las distintas características que comprenden cada uno de los dos.

El diamante es un mineral compuesto por carbono, es carbono cristalizado. Pero su belleza no es solo lo que lo convierte en lo más deseado, sino su dureza. Es el material más duro del planeta tierra.

Pero ¿Cuál es la diferencia entre diamante y brillante?

El diamante es la piedra en su estado puro. Lógicamente en este estado no está listo para comercializar, así que se le aplica una talla, y es esta talla o una vez tallado lo que le convierte en brillante. La talla más frecuente es la talla redonda o talla brillante.

Así que normalmente cuando decimos que una joya lleva brillantes, en realidad deberíamos decir, diamantes talla brillantes.

Las cuatro características que definen el valor de un diamante tallado, son el peso, color, la talla, y la pureza.

El peso:

El peso de un diamante se mide en quilates y su abreviatura es ct. Como es más difícil encontrar diamantes de tamaño grande en la naturaleza, a mayor tamaño, mayor peso y por lo tanto mayor valor del mismo. La abreviatura “ct”, en todos los casos, describe el peso en quilates de un solo diamante tallado. La abreviatura “ct tw” reseña el peso total de todos los diamantes tallados que se encuentran en una pieza de joyería. Los diamantes se comercializan a tanto por quilate. Así, para saber su precio total debe multiplicarse su peso por el precio del quilate. La relación gramos/quilates es de 1 a 5. Por tanto, 1 gramo equivale a 5 quilates y, consecuentemente, 1 quilate equivale a 0,20 gramos.

El color:

El color es otro aspecto que influye en el valor del diamante. Cuanto más blanco y transparente, es más bonito, más escaso y por lo tanto más valioso. Por lo tanto existen distintas tonalidades de transparencia que afectan directamente a su valor. He aquí, una tabla que nos indica el valor por la transparencia:

Imagen Joyaestilo

La talla:

Cuando nos referimos a talla o corte del diamante lo que valoramos son sus proporciones más que su forma, la profundidad, la anchura y la uniformidad de su estructura. No hace falta decir que una buena talla o corte influye mucho en el valor del diamante. Los diamantes redondos son los que más proporcionados están, pero para ello se sacrifica mucha parte de la piedra en el proceso de tallado. Sin embargo las tallas más planas reflejan menos la luz y el diamante parece menos vistoso sin lucir vida propia.

La simetría también influye en la calidad del tallado, ya que una simetría y alineación equilibrada produce un centellado de luz y aspecto de profundidad idónea.

La pureza:

La pureza de un diamante, su claridad, indica la ausencia de impurezas y defectos. Estas impurezas pueden ser resultado natural del propio diamante o provocados en el proceso del manipulado del tallado. Es muy difícil ver un diamante totalmente puro. El grado de pureza afectará al brillo y destello del diamante.

Como podéis apreciar en este post, nos hemos centrado únicamente en explicar de forma introductoria las principales diferencias entre diamante y brillante. Por supuesto este tema nos daría para escribir una enciclopedia, ya que los valores y características de cualquier piedra preciosa son muchísimos y difíciles de detallar todos a la vez.

Esperamos que esta breve preámbulo haya solventado ciertas de vuestra dudas, ya que en futuras ediciones volveremos casi con toda seguridad a hablar sobre el tema.

Fuente de referencia Joyaestilo